Estrago payoyo
septiembre 21, 2017
AJ Linn (44 articles)
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Estrago payoyo

 
 
El queso payoyo está hecho con leche entera, sin homogeneizar, de la cabra payoya y la oveja merina grazalemeña que pastan por la Sierra de Grazalema. Hasta 1996 no hubo industria quesera en Grazalema, y toda la leche se vendía a la empresa francesa Fromandal a precios irrisorios. Tanto los Villaluengeros como sus animales tenían pocas expectativas.
 
En 1996 Carlos Ríos y Andrés Piña fundaron en Villaluenga del Rosario Queso Payoyo SL, hoy fabricante de uno de los quesos españoles más laureados en el mundo. Actualmente el pueblo tiene otras cinco queserías pero solo la de Ríos y Piña puede aprovecharse del nombre de ‘payoyo’. Lo que fue en 1996 una simple inscripción de marca ahora ratifica que el tándem se apoderó de una designación de incalculable valor. Una marca comercial “confiere la exclusividad de uso de un nombre en el país que la solicita”, y hoy los dueños del ‘payoyo’ oficial no tienen rivales. Ninguna otra quesería cuyo producto utilice leche de cabra payoya puede llamarlo ‘payoyo’. Como si algún listillo hubiese inscrito hace tiempo la marca Jamón de Bellota simplemente para privar de su aprovechamiento a posibles contrincantes.
 
Este privilegio es fuente de controversia. Según Wikipedia, “Queso Payoyo, S.L. fue creada en 1995. A raíz de su éxito han proliferado otras queserías que elaboran derivados a partir de la leche de la oveja payoya, pero no pueden usar la denominación por estar registrada, generando confusión para su mejor comercialización en el extranjero.’
 
La culpa de tanta confusión la tiene un despistado registrador de marcas comerciales, ignorante de que la designación es genética, lo que impediría su inscripción legal. En Huelva pasó igual con la DO Jabugo, pero al final las partes acordaron poner DO Sierra de Huelva, y todos felices. Lo procedente sería que Quesos Payoyo SL permitiera a otros fabricantes de la zona que hacen el mismo queso emplear la palabra ‘payoyo’, para el beneficio tanto del pueblo como del futuro del producto.
 
Sin embargo los dueños de Payoyo SL no dan señales de estar dispuestos a compartir. En sus mercados extranjeros también han registrado la marca. En Inglaterra se han quedado de por vida con las referencias Payoyo, Payoya y Flor de Payoyo. Queda una grieta aprovechable: la marca ‘Original Payayo’ está disponible.
 
Un vistazo al mundillo de las marcas comerciales, hace evidente que esta marca ha sido otorgada erradamente, abriendo paso a recurrir su legalidad ante los tribunales, en España y si hace falta en la UE. La ley dicta que el objetivo de conceder una marca es distinguir un producto de otro, no limitar los derechos de todos que se dediquen al mismo negocio.
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AJ Linn

AJ Linn

AJ Linn se estableció en España hace más de 40 años tras una abreviada carrera en Inglaterra vinculada entre otras cosas con la importación de vinos. Ha vivido en El Puerto de Santa María y Cádiz, ahora Marbella, y durante las ultimas décadas se ha dedicado a varios negocios, hasta que actualmente se limita a escribir sobre vino, gastronomía, flamenco y el estilo de vida español. Aparte de su columna semanal en el Diario Sur, sus artículos se publican con regularidad en medios de habla inglesa, tanto en España como en el extranjero.

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