SOMBRAS DE LA MEJOR FERIA
mayo 10, 2017
AJ Linn (45 articles)
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SOMBRAS DE LA MEJOR FERIA

 

Para los sevillanos, la Feria de Abril, celebrada recientemente, es el mejor espectáculo del mundo. Empezó en 1847 como feria de ganado con 19 ‘casetas’ – eran sencillos bares y tabernas – y hoy tiene más de mil. Para el foráneo, es visitar otro mundo, donde el uniforme es ineludible (vestido de flamenca ellas, y traje corto o de chaqueta ellos), donde el vino tinto no tiene cabida, y donde el modo de transporte es mayoritariamente ecuestre. El 95% de las casetas es privado, no como en otras ferias andaluzas. Si no estás invitado, te quedas en la calle o disfrutas de una de las pocas casetas públicas, con menos solera, aunque música por doquier. Como dato curioso, las sevillanas se consideraban de clase baja, así que en las casetas distinguidas no se bailó hasta tiempos recientes

Todo un espectáculo salvo por la comida, aburrida y rutinaria. Desde luego el jamón y el queso no faltan, ni las gambas de Huelva ni los langostinos de Sanlúcar. Croquetas, tortillas, montaditos, guisos del día…. la mejor feria del mundo se queda corto en diversidad gastronómica, y no hay nada en particular que destaque. Charlando con unos amigos, alguien se atrevió a preguntar por ‘el plato típico sevillano’ – y no hubo propuestas. ¿Que no hay? Mejor que no lo pregunten a ningún sevillano, porque tendría que admitir su inexistencia.

En bebidas se impone la cerveza, la manzanilla (casi exclusivamente de la misma marca creada industrialmente para las ferias andaluces), y el inofensivo rebujito, un pelín más bebedero que el espantoso kalimotxo, y en cuyo favor (¿ó no?) sólo pueda decir que no sirve para deleitarse.

Este año, más que ningún otro, el transporte ferial dejó mucho que desear. Llegar al real en coche de caballos es cómodo y habitual, pero de noche inviable. El transporte público es insuficiente, y los taxistas machacan literalmente a la competencia, imponiendo lo suyo con precios abusivos.

 

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AJ Linn

AJ Linn

AJ Linn se estableció en España hace más de 40 años tras una abreviada carrera en Inglaterra vinculada entre otras cosas con la importación de vinos. Ha vivido en El Puerto de Santa María y Cádiz, ahora Marbella, y durante las ultimas décadas se ha dedicado a varios negocios, hasta que actualmente se limita a escribir sobre vino, gastronomía, flamenco y el estilo de vida español. Aparte de su columna semanal en el Diario Sur, sus artículos se publican con regularidad en medios de habla inglesa, tanto en España como en el extranjero.

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